Posee un amplio conocimiento de las culturas prehispánicas mexicanas
Jean-Marie Gustave, Premio Nobel de Literatura 2008
Considerado como uno de los maestros de la literatura francófona contemporánea y con un amplio conocimiento de las culturas prehispánicas mexicanas, Jean-Marie Gustave Le Clézio, condecorado ayer por la Academia Sueca con el Premio Nobel de Literatura, es calificado como "El escritor de la ruptura, de la aventura poética y de la sensualidad extasiada".
Le Clézio, quien llegó a México en 1970 e impartió en este país clases de Historia, nació el 13 de abril de 1940 en la ciudad de Niza, Francia, hijo de padre británico y madre francesa, provenientes de una familia bretona emigrada a Isla Mauricio en el siglo XVIII.
El también ganador del Premio Renaudot 1963 comenzó a escribir a los siete años de edad y, a los ocho, su familia se trasladó a Nigeria, donde su padre se desempeñó como médico durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).
Desde entonces, su producción literaria no ha parado a pesar de sus numerosos viajes, entre ellos, a diversos países de América, como Argentina, Panamá y México, a cuya cultura le ha dedicado diversos textos, entre éstos destacan "Relation de Michoacán" (1980), "Diego et Frida: una gran historia de amor en tiempos de la revolución" (2002), "Voyage a Rodrigues" (1987) y "Las profecías de Chilam Balam o El sueño mexicano o el pensamiento interrumpido", entre otros.
El doctor en Letras por la Universidad de Niza recibió su primer premio a los 23 años de edad (Renaudot) por su obra "Le procés-verbal", una obra que definía su literatura existencialista, próxima a Georges Perec y Michel Butor, admirativa de Michel Foucault y Gilles Deleuze, según lo califican los expertos.
En sus más de 40 obras, muy diversas por cierto, Le Clézio habla de sus viajes y de las distintas culturas de América Latina, África y Oceanía.
Una de sus obras más destacadas "Desierto", (1980), contiene imágenes de una cultura perdida en el desierto del norte de África, con la descripción de Europa vista por los inmigrantes no deseados.
Aunque no figuraba entre las quinielas de los posibles ganadores del Nobel de Literatura, la prolífica obra de Le Clézio le ha merecido otros premios, entre ellos el de la Academia Francesa en reconocimiento a su labor como escritor ecológicamente comprometido, lo que deja latente en "Terra Amata", "Le livre des fuites" y "Les Geant".
Su última obra apareció en 2007: "Ballaciner", que la academia consideró "un ensayo profundamente personal sobre la historia del arte cinematográfico y la importancia del cine" en su vida.
Publicó además varios cuentos infantiles, entre ellos "Lullaby", en 1980 y "Balaabilou", en 1985. Sus obras traducidas al español incluyen "El africano" (2007), "El pez dorado" (1999), "La cuarentena" (2008), "Diego y Frida" (2002), "El atestado" (1994), "Onitsha" (1992), "Desierto" (1991), "El buscador de oro" (1987) y "El diluvio" (1972).
Respecto a su obra "El africano" que presentó en México en abril de 2007, el autor manifestó que se trata de una obra autobiográfica que se remonta a la época en la que vivió su padre durante 20 años en este continente.
El puerto de Llanes
Daniel Fragoso Torres
Tres citas sobre la novela negra
La novela negra es, como la definió Raymond Chandler en su libro El simple arte de matar, la novela del mundo profesional del crimen. Debe su nombre a dos factores: a que originalmente fue publicada en la revista Black Mask de Estados Unidos y en la colección Série Noire francesa, así como a los ambientes "oscuros" que logra. El término se asocia a un tipo de novela policíaca en la que la resolución del misterio no es en sí el objetivo principal; que es habitualmente muy violenta y las divisiones entre el bien y el mal están bastante difuminadas. La mayor parte de sus protagonistas son individuos derrotados, en decadencia, que buscan encontrar la verdad (o por lo menos algún atisbo de verdad).1
La novela negra no surge de la nada. En lo literario, llega al gran público a través del pulp (revistas baratas del tipo Black Mask) y contando con el impagable apoyo del cine. Pero sus raíces son más lejanas. Se remontan a la ruptura estilística que llevaron a cabo escritores como Dos Passos, Steinbeck, Fitzgerald, Hemingway, London o Nelson Algren. En lo sociológico, el caldo de cultivo inicial de la novela negra norteamericana se inscribe en un periodo de agotamiento de la lucha entre los desposeídos y el sistema social imperante en Estados Unidos, con la gran crisis capitalista del final de los años veinte como telón de fondo.
El nuevo género, quizá sin que sus autores se lo propusieran demasiado («Philip Marlowe tiene la conciencia social de un caballo», decía Chandler), por el momento histórico en que se produce, actúa de contrapeso popular a un sistema (el capitalismo salvaje norteamericano) que va camino de dominar el mundo, y que en el interior se refleja en el gansterismo y la corrupción política.2 Resulta vano intentar establecer una línea nítida de diferenciación entre la novela negra europea y la norteamericana, ya que incluso dentro de cada una de ellas hay corrientes diversas que con frecuencia se entrecruzan. Ambas tienen rasgos comunes, y no podría ser de otra manera puesto que la novela negra europea se define en su relación a la norteamericana, de la que es hija y discípula aventajada.
Las dos comparten una visión moral sobre la falta de valores sólidos y la pérdida de sentido del mundo; una mitología fundamental y un lenguaje antisicológico, medular y cinematográfico. Y eso a pesar de que actualmente el género negro ha difuminado sus límites hasta perderlos casi de vista. Oscila entre el gótico, el suspense, el thriller, el costumbrismo y la patología forense. Aunque, por fortuna, la mescolanza le aporta vigor, y parecen lejos de cumplirse los vaticinios agoreros que consideran su ciclo agotado, reducible a un desahogo verbal sin consecuencias.3
1.- http://es.wikipedia.org/wiki/Novela_negra
2.- Martínez Laínez Fernando. Dos literaturas en negro. En: http://www.abc.es/abcd/noticia.asp?id=10411&num=870&sec=31
3.-Ídem
Viernes 10 de octubre. Canal 22 a las 22 horas
“Juana la loca”
De Vicente Aranda, con Pilar López de Ayala. Una de las últimas cintas del apreciable realizador de “La muchacha de las bragas de oro” y “Celos”, que narra la historia de una reina sometida a los caprichos de Felipe el Hermoso. (1999, color, 103’).
Pondera Jorge Volpi la función de la literatura en la sociedad
-Imparte charla en la Facultad de Derecho de la UNAM, de la que es egresado
La literatura tiene una función en la sociedad, que permite por un momento que el lector se ponga en el lugar del otro en diferentes circunstancias, afirmó ayer el escritor mexicano Jorge Volpi, autor de "Será la tierra".
Al dictar una conferencia dentro del ciclo Los Fabuladores y su entorno, en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el también director del Canal 22 añadió que la literatura permite al lector "la identificación con lo humano, de estar cerca del dolor, la alegría, tormento o felicidad"
Dijo además que la literatura es una de las pocas cosas que permite seguir construyendo a partir de la obra otra identificación imaginaria, que es capaz de sentir lo que se lee.
"Es algo que la literatura refuerza, esa es una función clara entre muchas otras con la sociedad, no solamente por el goce estético, sino por la posibilidad de profundizar ese otro", expresó.
Respecto a la relación de literatura y Derecho, carrera de la que es egresado por la UNAM, Volpi expuso que "mis novelas tienen que ver con este ejercicio del poder, es decir cómo funciona el poder y cómo el poder afecta la vida de las personas comunes".
También dijo que una cosa es estudiar literatura y otra leer o escribir, y lo que alguien puede aprender en Derecho es tan útil e importante como la psicología o la filosofía.
"Para un escritor es importante haber estudiado leyes, aunque no estoy despreciando a la literatura y de aquellos que estudiaron en una escuela de literatura", aclaró. Señaló que para él ha sido muy importante haber estudiado primero Leyes, porque ello le permitió comprender qué es el ser humano, tener una visión amplia de los personajes.
Abren convocatoria para Festival Internacional de Cortometrajes
El Festival Internacional de Cortometrajes Cine, Cultura y Vida (CICUVI), que se llevará a cabo en Toluca, Edomex, convocó a estudiantes de cine, artes visuales y comunicación para su tercera edición, donde se realizará además una retrospectiva del cineasta Akira Kurosawa.
En ésta edición, Japón será el país invitado y habrá un homenaje con una retrospectiva de la filmografía del director japonés Akira Kurosawa, creador de filmes como "Sueños", "Barba roja" y "Los siete samuráis".
De acuerdo con los organizadores, el festival, que se realizará del 23 al 30 de mayo del 2009, busca superar al del año pasado, que proyectó 34 funciones en siete días y reunió a unos ocho mil asistentes, cifra que se pretende aumentar a largo de ocho días y 40 funciones.
El festival alcanzó el nivel internacional al tener dentro de sus participantes a 14 diferentes países, por lo que habilitará nuevas sedes como el teatro Morelos, el Museo José María Velasco y la plaza de los Mártires, entre otras.
La convocatoria para el Festival Internacional de Cortometrajes Cine, Cultura y Vida (CICUVI) que se celebra en Toluca, estará abierta hasta el 31 de marzo de 2009.
CINE DE HOY
Evo al desnudo
Por Jorge Carrasco V.
Desde hace unas semanas se exhibe con bastante éxito en diversas salas de la Cineteca Nacional la ópera prima del brasileño Alejandro Landes, “Cocalero”, quien sigue de cerca durante los dos meses previos a las elecciones, al polémico Evo Morales.
El documental forma parte del Festival Ambulante, y está lejos de ser un filme propagandístico. Al contrario, muestra el lado humano y algunas de las carencias de este líder cocalero, que contra lo que pudiera esperarse, cuida mucho su aspecto, pues pasa largas horas en la peluquería.
Los colaboradores del primer presidente indígena del continente, como Leonilda Zurita, una dirigente del Movimiento al Socialismo (MAS), muestran sus carencias educacionales, “pues no les salen las cuentas”, aunque muestran en cambio un profundo conocimiento de los problemas existentes en la zona del Chapare, y defienden el cultivo de la hoja de coca, no como base de la droga, sino como alimento de los campesinos pobres.
El caso de Evo recuerda al del electricista polaco Lech Walesa, al del obrero brasileño Luiz Inacio da Silva, o del vendedor nacional de Coca Cola, Vicente Fox.
Se trata de personajes sin preparación, a los que debido a su carisma son entronizados por el pueblo, pero que a la larga terminan siendo víctimas de su propia ignorancia.
No en balde Evo vive una precaria situación en su país, en donde apenas superó un referéndum en su contra y tiene que soportar la presión de las trasnacionales que lo consideran como parte de “un eje del mal” con Fidel Castro y Hugo Chávez.
“Cocalero” es pues un fascinante retrato que nos muestra al desnudo, a un personaje único de la política del continente.